jueves, 19 de marzo de 2009

Uso Irracional del Medicamento

ESPAÑA
EL MÉDICO INTERACTIVO
Marzo 2009
OMC y Colegios Profesionales

La automedicación, los pacientes polimedicados, el incumplimiento terapéutico y la resistencia terapéutica, principales problemas del uso del medicamento

A. Villajos

Así se ha puesto de manifiesto en una mesa redonda de la jornada ‘Uso Racional del Medicamento’, celebrada en la sede de la OMC

Madrid (19/20-3-09).- La automedicación irresponsable, los pacientes polimedicados, el incumplimiento terapéutico y la resistencia terapéutica son los principales problemas del uso del medicamento, tal como se ha puesto de manifiesto en la mesa redonda sobre ‘Situación y entorno actual del Medicamento. Propuestas de futuro’, dentro del marco de la jornada ‘Uso Racional del Medicamento’, que se ha celebrado en la sede de la OMC.

Juan José Rodríguez Sendín, secretario general del CGCOM, ha señalado, en la inauguración de esta jornada, que “nadie más que el médico debe hacer una prescripción correcta a un paciente determinado”. Y ha añadido que “queremos aumentar la seguridad del medicamento”. Por su parte, Francisco Toquero, vicesecretario del CGCOM, ha reivindicado el uso racional del medicamento y la trazabilidad del envase de éste. “Defendemos un posicionamiento terapéutico del medicamento, entendido éste como la toma de decisión sobre el lugar del medicamento en un problema de salud específico y eso sólo lo puede hacer el médico". El doctor Toquero ha señalado que “reivindicamos también que la prescripción es única para el médico y que somos capaces de prescribir a cada paciente en función de sus necesidades”. Para ello, “debemos basarnos en unos criterios de selección en el uso de los medicamentos, los objetivos primarios de esta selección son la eficacia y la seguridad; y en segundo lugar, la relación coste-conveniencia”.

El doctor Serafín Romero, presidente del Colegio de Médicos de Córdoba, ha señalado que los problemas actuales del uso del medicamento son “la automedicación irresponsable, los pacientes polimedicados, el incumplimiento terapéutico y la resistencia terapéutica”. Además, ha presentado los datos de diversos estudios que revelan que “el 15 por ciento de los ingresos en el hospital es por el mal uso de los medicamentos y que casi todas las consultas de Primaria acaban con una receta”.

El doctor Romero ha hablado sobre la receta médica y la orden hospitalaria de dispensación, “los dos elementos para establecer un tratamiento por parte de un médico u odontólogo, los únicos profesionales con capacidad para ordenar la prescripción”. Y ha hecho referencia a un fenómeno muy asentado, la atención farmacéutica, y al actual debate sobre la prescripción enfermera”. Las conclusiones que ha presentado Serafín Romero sobre el uso del medicamento son “la necesidad de colaboración de los profesiones sanitarios, facilitando el desarrollo de actividades concretas difíciles desde una perspectiva individual; que la Ley recoge que la prescripción médica le corresponde al médico, y que nos mantendremos expectantes ante los nuevos roles de los profesionales sanitarios con la idea de no contaminar la atención y asumir nuestra responsabilidad en el uso racional de medicamento”.

Otro de los participantes en esta mesa redonda, José Antonio González Correa, profesor titular de Farmacología Clínica de la Universidad de Málaga, ha hecho referencia al entorno actual del medicamento, que según él, “está basado en la incertidumbre, en la excesiva medicalización y el mal uso del mismo”. Y ha presentado datos que revelan que “el 26 por ciento de los pacientes necesita un medicamento que no toma y el 7,5 por ciento refleja un incumplimiento del tratamiento”.

Sobre el cumplimiento terapéutico, ha señalado que “hay que solicitar un entorno adecuado donde se establezca una interacción médico-paciente, apostando por las Unidades de Farmacia en centros de Atención Primaria que gestionen el sistema personalizado de dosificación, no con la finalidad de beneficiar a alguien, sino de mejorar la situación del paciente”.

Emili Esteve, director del departamento técnico de FARMAINDUSTRIA, ha hablado sobre la trazabilidad, "que ahora se focaliza en la lucha contra los medicamentos falsificados. Queremos que en los envases, la tecnología a emplear sea el 'Data Matrix', un símbolo bidimensional de puntos que va a permitir que este medicamento se adscriba a una receta electrónica y que de esa información se puedan extraer conclusiones muy interesantes". Y ha añadido que el modelo que proponemos consiste en que la industria diga los números de medicamentos que se comercializan y en la farmacia se verifique on-line la autenticidad del producto, así se cumple la línea recta, el medico prescribe, la farmacia dispensa y el paciente consume".

Emili Esteve ha puntualizado que "esta línea no siempre se cumple y lo que prescribe el médico no es siempre lo que dispensa el farmacéutico. La industria ve frustrada su iniciativa porque quiere comercializar un producto y no lo consigue y esto es la principal fuente de innovación; el médico pierde el rastro de la terapia que prescribe, la farmacovigilancia también se ve entorpecida porque el farmacéutico va a dispensar a su criterio profesional y esto siempre se asocia a un margen comercial, para la administración, porque impone un diseño de gestión al que los actores deben someterse con diferente percepción, y para el paciente, porque está sometido a una gran rueda de cambios que no favorecen la adherencia al tratamiento".

El futuro, segú él, pasa por mayor transparencia, ya que "la tecnología es la que va a marcar la agenda, que las unidades comercializadas permitan que sepamos a quién va ese medicamento, lo que va a generar nueva información. Los pacientes sabrán cada vez mas cosas y querrán saber por que les cambian el producto. sto va a generar nuevos datos útiles para todos".

Por último, el discurso de Vicente Morales, jefe del departamento legal de Pfizer, seha centrado en que la penetración de los medicamentos falsificados en España y Europa está aumentando. "El 62 por ciento de los medicamentos en Internet son falsos o no cumple los estándares de calidad, y la falsificación afecta al I+D+i". Se debe reformar, según él, la cooperación mundial y la voluntad política contra la falsificación de los medicamentos.