:: El Médico Interactivo, Diario Electrónico de la Sanidad :: ESPAÑA ::
Expertos en economía sanitaria piden mayor margen a la competencia y menor reglamentismo a la hora de estructurar el gasto farmacéutico
Silvia C.Carpallo
Joan Rovira, experto en economía, participó en una jornada sobre la prestación farmacéutica frente a la crisis económica en Europa, en la que expuso el caso español y se mostró crítico con la excesiva legislación a la hora de poner precios a los medicamentos, en vez de dejar más margen de competencia entre las industrias farmacéuticas
Madrid (19-10-10).- Con motivo de la inauguración del primer máster de “Evaluación y Acceso al Mercado en el Sector Farmacéutico” de la Universidad Carlos III de Madrid, en colaboración con la Fundación Abbott, ambas entidades han organizado una jornada para hablar de la prestación farmacéutica frente a la crisis económica en Europa. En este contexto diversos expertos de países como Gran Bretaña, Francia, Italia o Alemania explicaron al auditorio las claves principales de los diversos modelos de seguridad social en Europa. De la misma manera, estos expertos expusieron sus modelos de gasto farmacéutico y las reformas que habían sido necesarias implantar tras la crisis económica, quedando patente que, aunque de diferentes maneras, la mayoría de países se había visto en la necesidad de realizar un recorte del gasto ante el aumento del déficit público.
El caso español lo expuso Joan Rovira, profesor emérito de Economía aplicada en la Universidad de Barcelona. El profesor español fue especialmente crítico con las dos recientes reformas del gasto farmacéutico realizadas por el Gobierno como medida de reducción del déficit. En primer lugar realizó un repaso para el auditorio internacional, sobre cuál era el modelo de prestación farmacéutica española. “Podemos decir que es generosa y bastante rápida para incorporar nuevos medicamentos –exponía Rovira- es algo más reticente a incorporar genéricos, y el gasto es relativamente alto, y eso se debe a que el consumo es muy alto mientras que los precios son bajos”.
Igualmente, realizó una puntualización sobre el “fallido Pacto sanitario”, y la situación en la que se encontraba, “es bastante negativo porque podía dar un marco general y sin embargo hay que hacer política a golpe de decreto ley”. A raíz de esta aclaración realizó una exposición en la que pudo explicar los puntos clave de estos decretos ley consecutivos.
Demasiada reglamentarización desfavorece a la industria
Los principales asuntos que Joan Rovira planteó a la audiencia se centraban en cuestionar si la mejor forma de regular los precios era mediante la legislación implantada por el Gobierno, o por si lo contrario, sería más coherente dejar que la libre competencia entre las diversas empresas farmacéuticas implantará los precios más competitivos y más justos para el mercado. Así, el experto en economía estimaba que “se podría promover más la competencia en vez de abusar del reglamentismo, siempre evitando que se produzcan abusos de posición. En estas medidas resulta difícil prever su impacto, y no creo que los que las idearon tengan una idea más clara”.
Igualmente, y en relación con la necesidad de incentivar el uso de genéricos- ya que tras las conferencias anteriores, se pudo ver que España todavía estaba a la cola- Joan Rovira puntualizó que si se bajan los precios de los genéricos “se desincentiva a sus industrias”. Además, coincidió con la propia industria farmacéutica en que esta constante revisión de precios de referencia aumentaba la inestabilidad del sistema, e incluso abría la posibilidad de un dumping voluntario o involuntario. De manera similar, elogió los descuentos realizados a los distribuidores, ya que “es razonable porque los legaliza y los regula, y además logra que los beneficios vayan al sistema, y por tanto a los ciudadanos, no sólo a la farmacia”.
En referencia, más concretamente a este segundo decreto, el experto comenzaba su exposición con la acusación de que “no me parece una buena medida la política del sin postre para todos, no incentiva la innovación”. Temas como el de la monodosis también fueron sacados a relucir, a lo que Rovira apuntó que era una medida “con una justificación dudosa”. Justificó esta declaración con el dato del plan piloto realizado al respecto en 2004, del que no tenía constancia de sus resultados, “si no se ha vuelto a hablar del plan piloto de 2004, me da que es porque no tuvo un éxito muy grande, y en todo caso se decía que no era un plan para ahorrar, sino para racionalizar”.
Por su parte, Joan Rovira proponía más medidas para fomentar los genéricos, ideas más basadas en el reembolos o la retribución al farmacéutico no en función del valor, sino con un pago fijo por receta y mayor transparencia. Así, concluía, que es difícil llevar la economía al terreno de la Sanidad, y existe una repugnancia real a hacerlo, puesto que “ponerle precio a una vida, siempre es complicado”.
:: El Médico Interactivo, Diario Electrónico de la Sanidad ::
martes, 19 de octubre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada