viernes, 4 de febrero de 2011

El Hospital: Úlceras por presión nosocomiales en el Centro Médico Fairview y el Hospital de Niños Amplatz de la Universidad de Minnesota

Dermatología
Úlceras por presión nosocomiales en el Centro Médico Fairview y el Hospital de Niños Amplatz de la Universidad de Minnesota
Daman M, Flynn M, Page M y Swarthout C., Diciembre 2010




Las úlceras por decúbito adquiridas en el hospital continúan ocurriendo en los pacientes, a pesar de la implementación de intervenciones de seguridad para la piel basadas en la evidencia. En los Estados Unidos, la prevalencia de pacientes hospitalizados que las experimentan ha aumentado en forma dramática. Este tipo de úlceras fueron un diagnóstico primario o secundario entre 281.400 admisiones hospitalarias en 1993, mientras que en el 2006 este número ascendió a 503.300, con un incremento del 80%, aun cuando los ingresos hospitalarios totales aumentaron solamente en un 15%.


El dolor y el sufrimiento causados por las úlceras por presión empeoran, junto con las implicaciones financieras. Se estima que el costo del tratamiento de una oscila entre US$ 10.000 y US$ 86.000, con una mediana de US$ 27.000. En el 2006 se gastaron once mil millones de dólares en costos relacionados con este tipo de úlceras en los Estados Unidos.

Las úlceras por presión son una consecuencia sensible del cuidado de enfermería, tal como lo define la Base Nacional de Datos de Indicadores de Calidad de Enfermería (NDNQI). Desde que se estableció que estas úlceras son prevenibles con cuidados de enfermería diligentes, los centros de servicios de Medicare y Medicaid (CMS) dictaminaron que a partir de octubre del 2008 las úlceras por presión adquiridas en el hospital, en estadios III o IV, no serían reembolsables con fondos de los CMS. Además, el Estado de Minnesota se convirtió en un líder nacional al acatar la decisión de los CMS de no transferir los costos asociados con el cuidado de las úlceras por presión adquiridas en el hospital, en estadios III o IV, a contribuyentes privados.

El Centro Médico Fairview, de la Universidad de Minnesota (UMMC), y el Hospital de Niños Amplatz, de la misma universidad (UMACH), conforman una institución grande, de tercero y cuarto niveles, con más de 600 camas, que presta atención a poblaciones complejas especializadas pediátricas y de adultos; incluye pacientes con trasplantes de órganos sólidos y de médula ósea. Ambos son hospitales dentro de un sistema integral de salud, los Servicios de Salud Fairview, que proporcionan todos los niveles de atención sanitaria, incluyendo clínicas, cuidado transicional y atención domiciliaria.

Debido a la complejidad de los pacientes atendidos en ambos centros, combinada con las presiones financieras y reguladoras externas, surgió una enorme necesidad de desarrollar un plan integral de prevención de las úlceras por presión.

La Ley de Reporte de Eventos Adversos en el Cuidado de la Salud, de Minnesota, entró en vigor en el 2003, y exigió que las úlceras por presión adquiridas en el hospital, en estadios III o IV, fueran reportadas al Registro de Seguridad del Paciente de la Asociación de Hospitales de Minnesota. En abril del 2004 se estableció, en el UMMC, un grupo activo de trabajo de enfermería para la prevención de estas úlceras. En el año siguiente, la Alianza para la Seguridad del Paciente, de Minnesota, celebró una cumbre de un día para la prevención de las úlceras por presión, donde subrayó el reconocimiento y compromiso de las directivas del UMMC para reducir aún más aquellas de notificación obligatoria. En diciembre del 2006, la política de todo el sistema de Fairview para la prevención de las úlceras por presión entró en vigencia, y ayudó a apoyar este esfuerzo.

En el 2007, la Conferencia de Consenso del Panel Asesor Nacional para las Úlceras por Presión (NPUAP) actualizó el sistema de clasificación de las úlceras por decúbito, con el fin de mejorar la precisión y la utilidad clínica, y la diferenciación con otras heridas dérmicas. En ese mismo año también se exigió la notificación pública de las úlceras por decúbito no estadificables adquiridas en el hospital. La inclusión de este tipo de úlceras al registro estatal aumentó aún más el sentido de urgencia para el Equipo de Trabajo para la Prevención de las Úlceras por Presión.

Se convocó un grupo de trabajo para el "análisis de las causas comunes de úlceras por presión", con el fin de evaluar en todos los eventos de este tipo de úlceras, de notificación obligatoria, las tendencias o patrones que pudieran ayudar a orientar los planes de acción. Este grupo de trabajo incluyó a miembros del equipo de trabajo, enfermeras especializadas en el manejo de heridas, sobresalientes en el cuidado de la piel del personal de enfermería, jefes de enfermería, mejora de desempeño y administradores. Durante un período de doce meses se desarrolló e implementó un plan integral de acción correctiva. Se escogieron estrategias de mejoramiento de la calidad, para educar al equipo interdisciplinario, reforzar la rendición de cuentas por parte del personal y lograr el uso de mediciones de datos para determinar el enfoque sistemático más apropiado. Un esfuerzo significativo continuo lo constituyen las encuestas sobre la prevalencia e incidencia realizadas un día cada trimestre, por los sobresalientes en el cuidado de la piel de la unidad de enfermería y expertos en cuidados de enfermería de las heridas. La figura 1 presenta los esfuerzos de UMMC/UMACH para disminuir las úlceras por decúbito nosocomiales, que incluyen la reducción de la meta organizacional en el 2008 para acelerar estos esfuerzos.

Durante los últimos tres años, las áreas de enfoque incluyeron: a) sensibilización del personal, b) plan de comunicaciones, c) plan de educación, d) revisión y actualización de la política, e) plan de usar superficies de presión en la unidad de enfermería y la sala de cirugía, y f) documentación en el registro electrónico de salud (EHR). La política de prevención de las úlceras por presión en los hospitales fue actualizada, para reflejar la evidencia más reciente, y se elaboró una amplia política del sistema de salud.

Todas las unidades de enfermería para pacientes hospitalizados recibieron nuevas superficies de apoyo, diseñadas específicamente para redistribuir la presión; el área perioperatoria también compró superficies diseñadas para los casos de estadía prolongada en el quirófano. La tabla 1 presenta con más detalles los pasos de acción específica que se usaron para disminuir la incidencia de úlceras por presión adquiridas en el hospital.

Ahora que las políticas y procesos están establecidos para apoyar las mejores prácticas, y todos los miembros del personal han sido debidamente instruidos en la prevención de úlceras por decúbito, los esfuerzos actuales se centran en la desviación individual (o grupal) de las mejores prácticas, mediante la aplicación del enfoque de cultura justa. Aunque la figura 2 demuestra el progreso hecho en la reducción de las úlceras por presión notificables, el objetivo inmediato del UMMC y el UMACH es que todas las mejores prácticas conocidas para la seguridad de la piel se cumplan durante toda la estadía del paciente. La búsqueda constante de cero úlceras por decúbito, de notificación obligatoria, es una meta permanente.

Nota de la Editora: Este artículo fue escrito para El Hospital por Megan Daman, MA, RN, ACNS-BC, OCN; Michael Flynn, MPH, RN; Margorie Page, DNP, RN, y Christy Swarthout, MB, y traducido al español por Myriam Frydman, MD.


texto completo:
El Hospital: Información para el desarrollo de los servicios de salud en América Latina


Daman M, Flynn M, Page M y Swarthout C.,
Megan Daman, MA, RN, ACNS-BC, OCN; Michael Flynn, MPH, RN; Margorie Page, DNP, RN, y Christy Swarthout, MBA