viernes, 22 de agosto de 2014

¿Qué tan fácil se propagan los gérmenes en los aviones? - Investigación y Desarrollo

¿Qué tan fácil se propagan los gérmenes en los aviones? - Investigación y Desarrollo



¿QUÉ TAN FÁCIL SE PROPAGAN LOS GÉRMENES EN LOS AVIONES?

EL .


germenes

El brote del ébola en África Occidental es el más mortífero que ha existido hasta hoy. Cerca de mil 300 personas han muerto mientras que los funcionarios de salud en Guinea, Liberia y Sierra Leona luchan por controlar el virus. Y a medida que aumentan los casos, autoridades de todo el mundo comienzan a preocuparse por la posibilidad de una epidemia global de ébola y de que el virus se propague mediante los viajes en aviones.
¿Acaso las cabinas de los aviones son focos de la enfermedad? A menudo, los viajeros están alerta a los estornudos y la tos de otros pasajeros, debido al temor de contraer alguna enfermedad. La preocupación en Occidente aumentó tras conocerse que el ciudadano estadounidense Patrick Sawyer, quien falleció de la enfermedad en Lagos, Nigeria, había volado a este país procedente de Liberia.
¿Cuáles son las probabilidades de contraer una enfermedad mortal en pleno vuelo y cómo se puede frenar su propagación entre los países? Para tener una idea de los riesgos que implica, BBC Future habló con investigadores de enfermedades infecciosas para averiguar qué sabemos acerca de la transmisión por esta vía y qué posibilidades hay de que el ébola se propague por el mundo.
Los riesgos de contraer una infección por un pasajero enfermo no son tan altos como se podría pensar, dice Christine Pearson, portavoz del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) en Atlanta, Georgia. "La cabina de un avión no es más peligrosa que cualquier otro lugar donde se está en contacto con mucha gente, como por ejemplo, el área de alimentos de un centro comercial".
John Oxford, virólogo de la Universidad Queen Mary de Londres, está de acuerdo y resalta que la ventilación de los aviones permite filtrar el aire constantemente para contrarrestar bacterias y virus. Mediante simulacros para analizar la posible propagación de gérmenes, se ha encontrado que por lo general los virus y las bacterias se dispersan, como máximo, a un par de filas a ambos lados del portador.
Aún así, las posibilidades parecen ser limitadas, según un estudio publicado en la revista British Medical Journal. El estudio realizó una investigación en un vuelo en el que se encontraban nueve niños en edad escolar que eran portadores del virus de la gripe porcina. Sólo dos pasajeros, de entre más de los 100 interrogados, desarrollaron la enfermedad y ambos se sentaban a dos filas de distancia de los niños enfermos.
Los investigadores llegaron a la conclusión de que el riesgo de contraer la enfermedad es de apenas un 3.5 por ciento para quienes están sentados en esos asientos. Otros estudios que han investigado la propagación del sarampión y la tuberculosis sugieren que las tasas de transmisión durante un vuelo son bajas. A partir de estudios como estos, John Oxford dice que "el mayor riesgo no está en el avión, sino en el taxi de camino al aeropuerto".
La evidencia no es firme
Sin embargo, John Edmunds, experto en enfermedades infecciosas de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, señala que es difícil obtener conclusiones firmes, incluso en el caso de enfermedades más comunes. No se han realizado muchas investigaciones al respecto, dice, lo que significa que no es posible encontrar cifras absolutas del riesgo y compararlo con las posibilidades de infección en una escuela, por ejemplo.
Por eso, es aún más difícil evaluar el riesgo de que se propaguen, por este medio, enfermedades raras y no estudiadas como el ébola. La forma de propagación es claramente un factor importante. Se han documentado unos pocos casos de norovirus, un virus responsable de una buena parte de los brotes de gastroenteritis por intoxicación alimentaria, que se propagó entre pasajeros, probablemente debido a que las personas compartían el mismo baño.
Pero sabemos que contraer el ébola es relativamente difícil, ya que a diferencia de las enfermedades respiratorias como los resfriados y la gripe, sólo puede transmitirse a través del contacto con fluidos corporales como la saliva, vómito, o la sangre.
Siempre existe la posibilidad de que un pasajero embarque en un vuelo antes de haber desarrollado todos los síntomas. Pero, hasta ahora, la evidencia sugiere que es poco probable que uno se contagie de alguien que se encuentra en las primeras etapas de la enfermedad, es decir antes de que comiencen los vómitos y las hemorragias.
Riesgo menor
Pero el virus también puede propagarse mediante personas aparentemente sanas pero portadora del virus que se mueven de un país a otro. Tal vez ahí está el mayor riesgo de que se produzca una epidemia global: la propagación de la gripe porcina y el SARS alrededor del mundo se debió en gran parte a los portadores que no fueron detectados.
Dado que el ébola tiene un período de incubación de hasta 21 días, los portadores podrían llegar a un país semanas antes de desarrollar los síntomas. "Es un problema", admite Oxford, pero aún así piensa que la infección puede ser contenida.
Según Oxford, si se toman las medidas adecuadas, una persona que tenga los síntomas puede ser diagnosticada rápidamente y ser puesta en cuarentena. Asimismo, las autoridades sanitarias pueden revisar todos aquellos que hayan estado en contacto con esta persona, como los tripulantes aéreos, los funcionarios de inmigración y sus familiares. "Todo eso puede detener la propagación".
El portavoz de la Organización Mundial de la Salud, Gregory Hartl, señala que hay un "pequeño riesgo" de epidemia mundial, y que se está trabajando con la Asociación Internacional de Transporte Aéreo para revisar las recomendaciones.
Por el momento, nadie puede predecir si otros viajeros aéreos han contraído la enfermedad, pero hay esperanzas de que una intensa vigilancia ayude a minimizar cualquier riesgo potencial.
Fuente: BBC / David Robson

CDC - YRBSS - Youth Risk Behavior Surveillance System - Adolescent and School Health

CDC - YRBSS - Youth Risk Behavior Surveillance System - Adolescent and School Health



Youth Risk Behavior Surveillance System (YRBSS)

yrbs logo

The Youth Risk Behavior Surveillance System (YRBSS) monitors six types of health-risk behaviors that contribute to the leading causes of death and disability among youth and adults, including—
  • Behaviors that contribute to unintentional injuries and violence
  • Sexual behaviors that contribute to unintended pregnancy and sexually transmitted diseases, including HIV infection
  • Alcohol and other drug use
  • Tobacco use
  • Unhealthy dietary behaviors
  • Inadequate physical activity
YRBSS also measures the prevalence of obesity and asthma among youth and young adults.
YRBSS includes a national school-based survey conducted by CDC and state, territorial, tribal, and local surveys conducted by state, territorial, and local education and health agencies and tribal governments.
For information about YRBS communication materials, please visit YRBS Communication Resources.

Youth Online Interactive Data Tables

Analyze and create custom tables and graphs and perform statistical tests on high school and middle school YRBS results from 1991 to 2013, by site and health topic
Enter Youth Online




CDC - Sexual Behaviors - Adolescent and School Health

CDC - Sexual Behaviors - Adolescent and School Health



Sexual Risk Behavior: HIV, STD, & Teen Pregnancy Prevention

Many young people engage in sexual risk behaviors that can result in unintended health outcomes. For example, among U.S. high school students surveyed in 20131
  • 46.8% had ever had sexual intercourse
  • 34.0% had had sexual intercourse during the previous 3 months, and, of these
    • 40.9% did not use a condom the last time they had sex
  • 15.0% had had sex with four or more people during their life
Sexual risk behaviors place adolescents at risk for HIV infection, other sexually transmitted diseases (STDs), and unintended pregnancy:
  • An estimated 8,300 young people aged 13–24 years in the 40 states reporting to CDC had HIV infection in 20092
  • Nearly half of the 19 million new STDs each year are among young people aged 15–24 years3
  • More than 400,000 teen girls aged 15–19 years gave birth in 20094
To reduce sexual risk behaviors and related health problems among youth, schools and other youth-serving organizations can help young people adopt lifelong attitudes and behaviors that support their health and well-being—including behaviors that reduce their risk for HIV, other STDs, and unintended pregnancy.


Spotlight On

Newest CDC Data on Teen HIV-related Risk Behaviors
describes CDC findings on differences in HIV-related behavior trends among racial/ethnic subgroups of adolescents.
Health Risks Among Sexual Minority Youth 
describes the findings of a CDC study on health risks faced by lesbian, gay, and bisexual adolescents.

References

  1. CDC. Youth risk behavior surveillance—United States, 2011. MMWR 2012;61(SS-4).
  2. CDC. Diagnoses of HIV infection and AIDS in the United States and dependent areas, 2009. HIV Surveillance Report, Volume 21.
  3. Weinstock H, Berman S, Cates W. Sexually transmitted diseases among American youth: incidence and prevalence estimates, 2000. Perspectives on Sexual and Reproductive Health 2004;36(1):6-10. 
  4. Hamilton BE, Martin JA, Ventura SJ. Births: Preliminary data for 2009. National Vital Statistics Reports 2010;59(3).

Protective Factors | Adolescent and School Health | CDC

Protective Factors | Adolescent and School Health | CDC



Protective Factors

Efforts to improve child and adolescent health have typically addressed specific health risk behaviors, such as early initiation of sexual intercourse, tobacco use or violence. However, results from a growing number of studies suggest that greater health impact might be achieved by also enhancing protective factors that help children and adolescents avoid multiple behaviors that place them at risk for adverse health and educational outcomes.
Protective factors are individual or environmental characteristics, conditions, or behaviors that reduce the effects of stressful life events. These factors also increase an individual’s ability to avoid risks or hazards, and promote social and emotional competence to thrive in all aspects of life, now and in the future.

School Connectedness

School connectedness—the belief held by students that adults and peers in the school care about their learning as well as about them as individuals—is an important protective factor.
School Connectedness cover
School Connectedness: Strategies for Increasing Protective Factors Among Youth Adobe PDF file [pdf 1.7M] 
Describes strategies that teachers, administrators, other school staff, and parents can implement to increase the extent to which students feel connected to school.


Parent Engagement in Schools

Parents and educators can work together to support and improve the learning, development, and health of children and adolescents.
Parent Engagement coverParent Engagement: Strategies for Involving Parents in School Health Adobe PDF file [pdf 1.7M]
Describes strategies and actions schools can take to increase parent engagement in promoting positive health behaviors among students


CDC - NPAO - Adolescent and School Health

CDC - NPAO - Adolescent and School Health



Nutrition, Physical Activity, & Obesity

Schools can help children and adolescents adopt and maintain healthy eating and physical activity behaviors. CDC provides evidence-based guidance for schools on how to implement policies and practices that effectively promote healthy choices and behaviors among youth.


Photo: Two children running a raceGuidelines & Strategies
NEW: School Health Guidelines to Promote Healthy Eating and Physical Activity...
Photo: PECAT cover graphicData & Statistics
Data on dietary and physical activity behaviors and school health policies to address them...
Photo: Boy eating lunchPublications & Resources
Publications, fact sheets, tools, and helpful links...
Photo: Girl drinking from water fountainWater Access in Schools
Access to safe, free drinking water throughout the school day ...
Photo: Girl eating a sandwichNutrition Facts
Healthy eating during childhood is important for proper growth and development...
Photo: Child playing soccerPhysical Activity Facts
Physical activity builds strong bodies and lowers the risk for obesity and chronic disease...
Photo: fruits and vegetablesChildhood Obesity Facts
Obesity increases a child's risk for serious immediate- and long-term health problems...
Photo: Boy on a bikeLocal School Wellness Policy
Policies designed to promote student health and reduce childhood obesity...
Funded Programs
CDC funds national nongovernmental organizations and states, territories, and tribal governments to promote nutrition and physical activity among youth through schools and communities.