viernes, 9 de septiembre de 2011

Disminuye la mortalidad neonatal, pero aumenta su proporción en la mortalidad en la niñez a escala mundial :: El Médico Interactivo, Diario Electrónico de la Sanidad

Disminuye la mortalidad neonatal, pero aumenta su proporción en la mortalidad en la niñez a escala mundial

Madrid (13/09/2011) - E.P.
 
 

La Organización Mundial de la Salud y Save the Children publican las estimaciones de mortalidad neonatal más completas obtenidas hasta la fecha y exhortan a que se actúe para reducir las muertes de recién nacidos

Desciende a escala mundial el número de recién nacidos que mueren, pero el avance es demasiado lento, y África en particular está quedando rezagada. Son las conclusiones de un nuevo estudio publicado hoy en la revista médica PLoS Medicine. El trabajo, que abarca 20 años y la totalidad de los 193 Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha sido dirigido por investigadores de la OMS, Save the Children y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. Las estimaciones se basan en un número de datos sin precedente y en amplias consultas con los países. En el estudio se muestran en detalle las tendencias a lo largo del tiempo y se predicen los progresos que se podrían realizar en el futuro.

La mortalidad de recién nacidos corresponde al 41 por ciento del total de defunciones de menores de cinco años. La mortalidad de neonatos ha descendido de 4,6 millones en 1990 a 3,3 millones en 2009, y el ritmo de descenso ha sido algo más rápido a partir del año 2000. El aumento de las inversiones en atención de salud para la mujer y el niño en el último decenio, cuando las Naciones Unidas fijaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), ha contribuido a que los progresos de la supervivencia de las madres (2,3 por ciento anual) y los menores de cinco años (2,1 por ciento anual) fueran más rápidos que los de la supervivencia de los recién nacidos (1,7 por ciento anual).

Según las nuevas cifras, la mortalidad de recién nacidos, es decir las defunciones que se registran durante las cuatro primeras semanas de vida (el periodo neonatal), corresponde en la actualidad al 41 por ciento del total de defunciones de menores de cinco años. Esa proporción ha aumentado respecto del 37 por ciento a que correspondía en 1990, y probablemente seguirá creciendo. La primera semana de vida es la que más riesgo entraña para los recién nacidos, pese a lo cual en muchos países los programas de atención posnatal no han empezado hasta ahora a ocuparse de las madres y los bebés en ese momento crítico.

Tres son las causas que explican las tres cuartas partes de la mortalidad neonatal en el mundo: partos prematuros (29 por ciento), asfixia (23 por ciento) e infecciones graves tales como sepsis y neumonía (25 por ciento). Si las intervenciones disponibles llegaran hasta quienes las necesitan se podrían prevenir dos tercios o más de esas defunciones.

«Se está dejando que la supervivencia de los neonatos quede rezagada pese a que se dispone de soluciones bien documentadas y costoeficaces para prevenir esas muertes», ha declarado la Dra. Flavia Bustreo, Subdirectora General de la OMS de Salud de la Familia, la Mujer y el Niño. «Con cuatro años para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, es esencial que se preste más atención a los recién nacidos y se les dediquen más medidas.»

El lugar de nacimiento de los bebés influye en sus probabilidades de supervivencia

Casi el 99 por ciento de las muertes de recién nacidos se registran en el mundo en desarrollo. Según las conclusiones del nuevo estudio, más de la mitad de esas defunciones se concentran ahora en solo cinco grandes países (India, Nigeria, Pakistán, China y la República Democrática del Congo), quizá debido al gran tamaño de sus poblaciones. Por sí sola, la India registra cada año más de 900 000 defunciones de neonatos, casi el 28 por ciento del total mundial. Nigeria, el séptimo país más populoso, ocupa ahora el segundo puesto de la lista en lo que se refiere a la mortalidad neonatal, cuando en 1990 ocupaba el quinto. Ello se debe a que, mientras que el número total de nacimientos ha aumentado, el riesgo de mortalidad neonatal solo ha disminuido ligeramente. Por el contrario, debido a que ha descendido el número de nacimientos y el riesgo de muerte neonatal se ha dividido por dos (de 23 a 11 por 1000 nacidos vivos), China ha pasado del segundo al cuarto puesto.

Con una disminución del 1 por ciento anual, África es la región del mundo que más lentamente ha progresado. Doce de los 15 países que registran más de 39 defunciones neonatales por 1000 nacidos vivos se encuentran en la Región de África de la OMS (Angola, Burundi, Chad, Guinea, Guinea-Bissau, Guinea Ecuatorial, Malí, Mauritania, Mozambique, República Centroafricana, República Democrática del Congo y Sierra Leona) además del Afganistán, el Pakistán y Somalia. Al ritmo de progreso actual, el continente africano tardará más de 150 años en alcanzar los niveles de supervivencia neonatal de los Estados Unidos o el Reino Unido.

De los 10 países que han registrado una disminución de la mortalidad neonatal de más de dos tercios en los dos últimos decenios, ocho son países de ingresos altos (Chipre, Estonia, Grecia, Luxemburgo, Omán, República Checa, San Marino y Singapur), y dos lo son de ingresos medianos (Maldivas y Serbia).

«El estudio muestra de modo contundente que el lugar de nacimiento de los bebés influye espectacularmente en sus probabilidades de supervivencia, y que en particular en África son demasiadas las madres que sufren el dolor de perder un bebé», ha afirmado la Dra. Joy Lawn, coautora, del programa de prevención de la mortalidad neonatal de Save the Children. «Con las intervenciones de eficacia probada y costoeficaces disponibles, que pueden prevenir las principales causas de mortalidad neonatal, esos millones de niños no deberían morir.»
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