jueves, 13 de octubre de 2016

“Si sigue aumentado su precio, habrá medicamentos muy buenos pero no médicos, dice Rodríguez Sendín - OMC Y Colegios - Elmedicointeractivo.com

“Si sigue aumentado su precio, habrá medicamentos muy buenos pero no médicos, dice Rodríguez Sendín - OMC Y Colegios - Elmedicointeractivo.com

El Médico Interactivo



“Si sigue aumentado su precio, habrá medicamentos muy buenos pero no médicos", dice Rodríguez Sendín

"No se van a poder pagar los precios que las leyes del mercado quieren obligar a pagar", reclama el presidente de la OMC, organismo que avala una iniciativa del PSOE en el Parlamento europeo


La Organización Médica Colegial (OMC) ha avalado una iniciativa impulsada por el PSOE en el Parlamento europeo y presentada en Bruselas para mejorar el acceso a los medicamentos y regular mejor los precios para que no sean desorbitados y "pongan en jaque" a los sistemas sanitarios públicos. "No se van a poder pagar los precios que las leyes del mercado quieren obligar a pagar", ha defendido en rueda de prensa el presidente de esta institución colegial, Juan José Rodríguez Sendín, advirtiendo de que "un medicamento no es un coche o una televisión" y criticando que actualmente las compañías farmacéuticas "investigan en función de la rentabilidad económica que puede obtener".
Esto hace que actualmente muchas personas de la UE "no puedan acceder a todos los medicamentos que necesitan" por la falta de interés de la industria o por los precios elevados que fijan a sus fármacos, según el presidente de la OMC, que ha recordado el problema que se produjo hace algo más de un año con los nuevos medicamentos de la hepatitis C.
Y ante el temor de que esta situación pueda repetirse en otras áreas terapéuticas como el cáncer o las enfermedades raras, Rodríguez Sendín recuerda que hay que diferenciar entre aquellos fármacos "que son imprescindibles para mantener la vida de la gente" y los que son "importantes pero no tan necesarios".
Asimismo apela a la búsqueda de fórmulas para ajustar el precio de los nuevos medicamentos teniendo en cuenta la innovación que aporta y el nivel económico de cada país. "El valor es una cosa y el precio otra", ha dicho. "La industria hace bien en defender su posición, el problema está en quién se lo permite", añade, y reclama una mayor regulación que permita a los países disponer de herramientas para "contrarrestar" los precios que marque la industria.
Sobre todo, ha añadido, porque el gasto farmacéutico sigue creciendo y en España representa ya el 30 por ciento de todo el gasto en Sanidad, y "si sigue aumentando habrá medicamentos muy buenos pero nos quedaremos sin médicos", afirma.
La iniciativa del grupo socialdemócrata en el Parlamento europeo, impulsada por la eurodiputada española Soledad Cabezón, busca un marco europeo que garantice el acceso de los medicamentos genéricos, una revisión del sistema de incentivos que favorece la extensión del "monopolio de la patente" de los medicamentos de marca y armonizar los criterios de fijación de precios y reembolso.
"El medicamento no puede ser visto como cualquier otro bien de consumo", ha defendido la eurodiputada, que ha lamentado que el 80 por ciento de las nuevas autorizaciones de fármacos no son realmente innovaciones sino "cambios de uso o patentes secundarias para retrasar la entrada de los genéricos" y ha denunciado una "falta de conexión" entre las necesidades de la industria y las de los pacientes, y reclama herramientas para conseguir "precios justos" basados en el coste de su desarrollo y del valor añadido que aporta el fármaco.
En ese sentido, ha recordado que existe "mucho oscurantismo" sobre los costes reales de desarrollar un fármaco y admite que sería bueno exigir a los laboratorios una especie de memoria económica que detalle ese gasto, ya que "es en lo que se escudan para luego fijar unos precios tan elevados o abusivos".
El proyecto de informe parlamentario, que será votado en la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria a finales de noviembre y en pleno a principios de año, también propone un sistema europeo de evaluación de la tecnología sanitaria y los medicamentos que tenga en cuenta su valor añadido y si, una vez en el mercado, confirma las expectativas generadas antes de su aprobación.