viernes, 4 de noviembre de 2016

La mayoría de muertes por cáncer de mama y cérvix se producen en países en desarrollo - DiarioMedico.com

La mayoría de muertes por cáncer de mama y cérvix se producen en países en desarrollo - DiarioMedico.com



ESTUDIO EN 'THE LANCET'

La mayoría de muertes por cáncer de mama y cérvix se producen en países en desarrollo

Miles de mujeres en el mundo mueren anualmente debido al cáncer de cuello de útero y de mama. Un estudio que se publica en The Lancet asegura que los esfuerzos de los países para hacer frente a estos cánceres son inadecuados y piden más compromiso internacional.
Europa Press   |  02/11/2016 09:00
 
 

Una media de 800.000 mujeres mueren de cáncer de cuello uterino y de mama en el mundo cada año; sin embargo, el lugar en que vive una mujer determinará sus posibilidades de supervivencia. Dos tercios de las muertes por cáncer de mama y nueve de cada diez muertes por cáncer cervical se producen en países de ingresos bajos y medianos.
A pesar de que algunos servicios de diagnóstico y tratamiento, como mamografías y radioterapia son probablemente inalcanzables, existen varias intervenciones coste-efectivas de alto impacto para hacer frente a estos cánceres y que tienen el potencial de prevenir cientos de miles de muertes cada año. Sin emabargo, a menudo no están disponibles.
Los autores de una serie de tres artículos publicada en The Lancet dicen que los esfuerzos dirigidos por los países para hacer frente a los cánceres de mama, cuello de útero y otros que aparecen en mujeres en estos países hasta ahora han sido inadecuados y piden esfuerzos internacionales para poner fin a las muertes prevenibles en mama y útero.
En el caso del cáncer de cérvix, es prácticamente prevenible con la vacunación de rutina contra el virus del papiloma humano (VPH) de las niñas y el cribado junto con el tratamiento de las lesiones precancerosas, ninguno de los cuales requieren oncólogos o centros oncológicos especializados.
"Hay una idea generalizada de que los cánceres de mama y cuello uterino son demasiado difíciles y costosos de prevenir y tratar, sobre todo en países con pocos recursos. Pero nada podría estar más lejos de la verdad. Existen intervenciones rentables de alto impacto para los países en todas las etapas del desarrollo", explica la directora de esta serie, la profesora Ophira Ginsburg, de la Universidad de Toronto, en Canadá.
Escasa financiación
La persistente falta de inversiones en los países en desarrollo, que reciben sólo el 5 por ciento de la financiación mundial para el cáncer, ha exacerbado el problema. Como resultado, estas enfermedades olvidadas han tenido efectos negativos sobre la salud de la mujer, la vida familiar, la pobreza y el desarrollo económico.
Los investigadores de estos documentos piden esfuerzos internacionales similares a los que han dado lugar a importantes mejoras en la salud materna para poner fin a los casos prevenibles y a las muertes por cáncer de mama y de cuello uterino en 2030, que matan a casi tres veces más mujeres cada año que las complicaciones del embarazo y el parto (la mortalidad materna produjo 303.000 muertes en 2015).
Por otra parte, en los países de ingresos altos como Canadá, Estados Unidos y Reino Unido, donde a gran escala la detección de cáncer de cérvix es común, las tasas de cáncer de cuello uterino estandarizadas por edad son relativamente bajas en comparación con los países del África subsubsahariana y América central y del Sur.
El cáncer de mama y de cuello uterino puede prevenirse y tratarse, según los autores, sobre todo si se detectan y tratan en una etapa temprana. "Con muchas prioridades de salud que compiten en los países de bajos y medianos ingresos, a los servicios para los cánceres de las mujeres se les da baja prioridad y se asignan pocos recursos", explica Lynette Denny, coautora del trabajo, y del Hospital Groote Schuur, de la Universidad de Ciudad del Cabo.
Objetivos internacionales
Los autores argumentan que la respuesta a los cánceres femeninos tiene que verse como una parte vital de los compromisos internacionales para lograr la cobertura universal de salud y los nuevos objetivos del desarrollo sostenible.
Se necesita un compromiso político de gran alcance e inversión financiera sustancial para garantizar que el 70 por ciento de las niñas (de 9 a 13 años de edad) en 2030 reciban inmunización frente al VPH o que todas las mujeres con cáncer de mama tengan acceso al diagnóstico y tratamiento precoz. Según los autores, la clave será invertir en los sistemas de salud en lugar de centrarse en los programas específicos de la enfermedad y realinear la ayuda sanitaria internacional con la necesidad de salud.
Según el coautor Richard Sullivan, profesor de Cáncer y Salud Global en el Kings College de Londres, en el Reino Unido, "la comunidad mundial no puede seguir ignorando el problema de los cientos de miles de mujeres que mueren innecesariamente cada año y la necesidad de un acceso asequible al tratamiento del cáncer, que se prevé que aumente en las próximas décadas, ya que muchos de los países pobres se enfrentan a crecientes tasas de tumores".