miércoles, 16 de noviembre de 2016

Las radiólogas quieren romper el techo profesional que les separa de los puestos directivos

Las radiólogas quieren romper el techo profesional que les separa de los puestos directivos
Noticias Farmacia

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Adjuntas, jefas de Servicio, o de Sección... Son únicamente el 25% de los puestos directivos en Radiología hospitalaria, a pesar de que las radiólogas ya suponen el 60% de los recursos humanos de esta especialidad.
Hace dos años, las especialistas en Radiología tomaron conciencia grupal de que su colectivo, igualado en derechos y deberes al de sus colegas varones, encontraba sin embargo más dificultades que ellos a la hora de ser designadas como adjuntos o jefes de sección o de servicio. Fue entonces cuando la radióloga Pilar Moreno, y actual subdirectora médica de los Servicios Centrales del Hospital Universitario La Paz de Madrid, promovió junto a otras compañeras de especialidad la convocatoria del primer Encuentro Nacional de Radiólogas. Un año más tarde, y contando con el patrocinio de Fujifilm Medical Systems, el campus de la escuela de negocios IESE de Madrid sirvió este jueves, 10 de noviembre, para seguir debatiendo sobre esa problemática en una segunda edición del mismo encuentro.
Como anfitriona del acto, la también radióloga Isabel Morán, directora del programa del encuentro en IESE señaló que el caso de estudio que iba a ocupar la mayor parte de la jornada no había sido extraído del mundo sanitario, pero que sin embargo resultaría muy explicativo de las dificultades que tienen las radiólogas para alcanzar los puestos directivos en sus servicios hospitalarios. Una realidad perfectamente extrapolable a la de otras profesiones liberales en las que sus profesionales tienen en común las mismas barreras para desarrollar la maternidad al unísono que una importante carrera directiva.
En esta segunda edición, el encuentro nacional de radiólogas cambió de formato al optar por un análisis colectivo de un caso de estudio, centrado en una profesional de origen nórdico y nombre Sybila, con problemas a la hora de armonizar su vida personal y familiar con sus responsabilidades directivas. El profesor Guido Stein, profesor de la Unidad Docente de Negociación de IESE, guió los debates en lo que inicialmente pareció un escenario para la lucha de géneros, pero posteriormente se confirmó como un ejemplo vital de los condicionantes, trabas barreras que encuentran muchas mujeres para desarrollar carreras directivas, incluyendo sus autorrenuncias. Efectivamente, el debate también resultó interesante para tener en cuenta que muchas veces son las propias profesionales las que ni siquiera solicitan su promoción en el escalafón radiológico, cediendo a la presión cultural imperante o por falta real de posibilidades de conciliación.
Por su parte, Pilar Moreno estimó que la igualdad de oportunidades entre radiólogas y radiólogos está retrocediendo, como muestran las bajas maternales, las excedencias por asuntos familiares y las reducciones de jornada, que son casi exclusivamente solicitadas por mujeres. Según su opinión, esto motiva que durante los años de la maternidad los expedientes profesionales de las radiólogas reúnan menos méritos que los de sus compañeros varones. De esta forma, ellas concurren en inferioridad de condiciones a los puestos que oferta la administración sanitaria. Sin embargo, Moreno también declaró que las barreras culturales y administrativas se pueden traspasar, ya que en la actualidad hay dos radiólogas que son gerentes en sus respectivos centros asistenciales. La doctora Marina Álvarez Benito, en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, y la también radióloga Isabel González Álvarez, en el Hospital San Juan de Alicante.
A la hora de facilitar una mejor conciliación entre la vida profesional y familiar de las radiólogas, las asistentes propusieron medidas todavía no generalizadas, como las guarderías en los hospitales para los hijos de los empleados o los turnos de guardias localizadas en domicilio. Aunque muchas de ellas consideraron un grave inconveniente para su estabilidad doméstica estar localizables las 24 horas, mediante las últimas tecnologías de la comunicación.

Pie de foto:  Guido Stein, profesor de la IESE, dirigiendo el segundo encuentro de radiólogas