lunes, 21 de noviembre de 2016

Riesgos reales... y evitables - DiarioMedico.com

PELIGROS TECNOLÓGICOS

Riesgos reales... y evitables

La mayor parte tienen un rasgo común: derivan de fallos humanos. El Instituto ECRI publica su top 10 de peligros tecnológicos para 2017. Expertos consultados por DM valoran su impacto en nuestro país.
Rosalía Sierra. Madrid | rsierra@diariomedico.com   |  21/11/2016 00:00
 
 
1 de 10
Flecha Ver Siguiente
Primer plano 1
Errores con los sistemas de infusión (DM)
  • Primer plano 1
  • primer plano 2
  • primer plano 3
  • primer plano 4
  • primer plano 5
  • primer plano 6
  • primer plano 7
  • primer plano 8
  • primer plano 9
  • primer plano 10
  • Flecha Ver anterior
  • Flecha Ver siguiente
Como sucede con todos los malos hábitos, el primer paso para ponerles remedio es reconocerlos. Y, aunque llamar mal hábito a desatender la seguridad del paciente puede sonar excesivo, lo cierto es que el descuido, la displicencia y el error prevenible causan en Estados Unidos en torno a un diez por ciento de las muertes provocadas por eventos adversos.
En el caso español, el 9,6 por ciento de los pacientes sufren un evento adverso (EA), de los que más del 42 por ciento eran evitables, según el estudio Eneas.
Ante esta situación, el estadounidense Instituto ECRI lleva años buscando que los servicios de salud reconozcan sus errores y, por esta vía, les pongan remedio. Y es que, como comenta el director ejecutivo del Grupo de Dispositivos Sanitarios de ECRI, David T. Jamison, "la seguridad de la tecnología puede pasarse por alto cuando los directivos de los hospitales tienen que lidiar con otros problemas".
Algunos repiten, otros reaparecen con fuerza y otros se matizan. Éste es, según ECRI, el top 10 de riesgos a los que habrá que prestar especial atención durante 2017.
1- Errores con los sistemas de infusión
Apenas ha pasado un mes desde que dos enfermeros españoles fueran condenados por homicidio por imprudencia tras administrar por error suero salino en lugar de glucosado, provocando el fallecimiento de un paciente.
Así, a pesar de que la mayor parte de los sistemas de infusión incorporan mecanismos de seguridad, el error humano sigue siendo incontrolable. Los problemas pueden derivar de "fallos en la administración del fármaco, desconocimiento del personal en cuanto al uso del dispositivo o del mecanismo de seguridad e, incluso, de un programa de infusión incorrecto", afirma ECRI.
Para ayudar a evitar estos errores existen "bombas inteligentes que, mediante un software en el que están recogidos los protocolos de administración de los fármacos, establece unos mínimos y máximos que no se pueden rebasar, lo que supone una barrera para el error", describe María Cruz Martín Delgado, vicepresidenta de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc).
Estos sistemas "permiten cierta flexibilidad para el profesional, pero registran cuántas veces se han saltado los protocolos de modo que después se pueda analizar esa información".
2- Limpieza inadecuada de instrumental complejo reutilizable
Con el objetivo de evitar infecciones nosocomiales "están establecidos en todas las unidades asistenciales protocolos muy sistematizados para evitarlas, orientados a todos sus posibles orígenes. Si, a pesar de ellos, se produce la infección, pues no siempre son evitables, la intervención inmediata del equipo especializado en su control y abordaje permite, en la mayoría de casos, que el problema no vaya a mayores", describe Manel Santiñá, presidente de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA).
En el caso de la limpieza y desinfección del instrumental sanitario, como los duodenoscopios y otros tipos de instrumental reutilizable, "es uno de los procedimientos establecidos en los hospitales y centros sanitarios que utilizan este tipo de instrumental con la finalidad de evitar ese riesgo".
Por ello, afirma, "la elaboración e implementación de buenas prácticas basadas en la evidencia científica actual que se concretan en los indicados protocolos y procedimientos de trabajo, tienen la finalidad de tratar de evitar y reducir las infecciones adquiridas en el hospital y, justamente, evitar los riesgos que tiene la tecnología que se utiliza para diagnosticar y tratar a los enfermos".
3- Alertas de sistemas de ventilación mecánica perdidas
La fatiga por alertas encabezó durante dos años consecutivos la lista de riesgos tecnológicos de ECRI, y sigue siendo una fuente potencial de errores muy destacable. En esta ocasión, ECRI centra el tiro en las alertas ignoradas o perdidas de los sistemas de ventilación mecánica, dado que "un fallo puede ser mortal".
De acuerdo con el informe, existe un doble problema:  por un lado, la fatiga por alertas, que afecta a "personal sobrecargado, distraído o desensibilizado ante un alto número de alarmas programadas" y, por otro, fallos en las notificaciones.
Ante estos últimos problemas poco se puede hacer, pero para afrontar los primeros es imprescindible "adecuar las alarmas, activar sólo las que son imprescindibles y hacerlo con sonidos y volúmenes diferentes en función de su importancia", dice la vicepresidenta de Semicyuc.
Asimismo, según Martín Delgado, es preciso "dar herramientas a los profesionales, que deben estar formados en la importancia de las alertas". El problema es que, al tratarse de una fuente de errores relativamente reciente, "aún no está recogida en muchos manuales de prácticas seguras", pero la situación va cambiando paulatinamente.
La experta considera también imprescindible "revisar qué ha pasado, por qué se ha ignorado una alerta. Lo ideal es que haya alguien designado con el compromiso de hacer estas revisiones".
4- Depresión respiratoria inducida por opiáceos no detectada
Los pacientes tratados con opiáceos como la morfina, la hidromorfona y el fentanilo están en riesgo de sufrir una depresión respiratoria que, en función del estado de consciencia, puede no ser detectada a tiempo, lo que derivaría en un daño cerebral por anoxia o, en algunos casos, la muerte.
Estos casos pueden presentarse en diversas áreas hospitalarias, desde las médico-quirúrgicas a las de cirugía ambulatoria, dado que es un problema que puede aparecer con el uso de sedación para procedimientos de cirugía menor o endoscopias.
Resulta especialmente arriesgado en el caso de pacientes "que están consumiendo algún otro fármaco con efecto sedante, padecen apnea del sueño o patologías similares, y aquéllos que reciben mayor cantidad de medicación que la prescrita por error".
Ante este problema, según ECRI, "las revisiones del estado de los pacientes cada pocas horas resultan inadecuadas". Por ello, el instituto recomienda "establecer sistemas de monitorización continua del ritmo respiratorio de estos pacientes".
5- Riesgo de infección con dispositivos de calefacción-enfriamiento usados en cirugía cardiotorácica
Los últimos avances en cirugía torácica incluyen sistemas que, mediante un circuito cerrado de agua, enfrían o calientan al paciente según las necesidades del procedimiento. El conflicto en el uso de estos aparatos, según ECRI, es doble, ya que, por una parte, "se trata de dispositivos no quirúrgicos, por lo que los protocolos de limpieza y esterilización no son los mismos que con el resto del instrumental, a pesar de lo cual se han identificado como una fuente potencial de micobacterias no tuberculosas"; y, por otra, "existe poca sensibilización y conocimiento ante el modo en que se producen las infecciones intraquirúrgicas".
Por ello, la agencia reguladora estadounidense FDA está trabajando en recomendaciones para evitar estas infecciones.
6- Fallos en la actualización y compatibilidad del software
La evolución de los sistemas informáticos en las organizaciones sanitarias ha llevado a una situación en que resulta difícil "mantener la coherencia entre los distintos softwaresque se manejan", según Juan Díaz, miembro del Comité Técnico de Seguridad de la Sociedad Española de Informática de la Salud (SEIS) y responsable de la Unidad de Gestión de Riesgos Digitales del Servicio Andaluz de Salud.
Y es que, en un hospital nuevo es sencillo contar con sistemas de información integrados y equipos compatibles, aunque "la seguridad todavía no es algo que se exija en las especificaciones técnicas de los contratos"; pero, en la mayor parte de los casos, "trabajamos con centros y sistemas que tienen un histórico, distintos softwares, fabricantes diferentes y, sobre todo, versiones no actualizadas".
A juicio de Díaz, éste es el mayor problema: "Faltan recursos para mantener todos los sistemas actualizados, y usar versiones antiguas implica que éstas tienen errores, defectos y brechas de seguridad".
Este problema afecta no sólo a los sistemas de información, sino que también implica a los programas que rigen "los equipos de diagnóstico y tratamiento, los armarios de dispensación de medicamentos y otros sistemas automatizados".
7- Riesgos de radiación ionizante en quirófanos híbridos
Los clínicos que trabajan en quirófanos híbridos, que incluyen sistemas de imagen integrados, "pueden estar expuestos a radiaciones ionizantes si no se toman las debidas precauciones. El problema es que el personal de estos quirófanos puede no estar tan concienciado e informado sobre estos riesgos potenciales como los radiólogos", explica ECRI.
En el caso español, "el personal que maneja estos equipos está obligado a tener formación en radioprotección y, con las debidas precauciones, el riesgo se minimiza", afirma Ángel Gayete, presidente de la Sociedad Española de Radiología Médica (Seram).
Sin embargo, en su opinión "lo más adecuado sería que hubiese un técnico de Radiología en los quirófanos, pero no siempre es así, depende de cada organización".
La buena noticia es que, aunque "por su impacto poblacional se habla más de las mejoras conseguidas en la reducción de la dosis de radiación en equipos de diagnóstico como los tomógrafos también los de quirófano y los de radioterapia han experimentado grandes mejoras en los últimos años en ese sentido".
Por ello, a juicio de Gayete, resulta "crítica la renovación tecnológica", una deuda pendiente para el Sistema Nacional de Salud.
8- Errores de medicación causados por mala configuración o mal uso de los armarios automatizados
Los sistemas automatizados de dispensación (SAD) de medicamentos "aumentan la eficiencia en la distribución de medicamentos y , aunque de forma global incrementan la seguridad y disponibilidad de los medicamentos en el lugar de administración, es necesario garantizar la seguridad de su utilización mediante procedimientos estrictos de uso", sostiene Olga Delgado, jefa del Servicio de Farmacia del Hospital Son Espases, de Palma, y especialista en temas de seguridad de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH).
A su juicio, el primer aspecto importante en cuanto a seguridad con estos equipos "es la necesidad de tener una configuración adecuada del contenido y de la distribución de los compartimentos de los armarios, y su revisión periódica para ajustarse a las necesidades de los pacientes. Por otra parte, es necesario establecer procedimientos seguros de reposición por lectura informática de los medicamentos y de las ubicaciones, así como revisión de caducidades.
Además, según Delgado, "es necesaria la conexión con el servicio de Admisión del hospital y con los procedimientos de prescripción electrónica, así como establecer los criterios de retirada de medicamentos prescritos, y también considerar las posibles excepciones y situaciones de urgencia".
Finalmente, explica, es preciso "estandarizar los procesos para llevar los medicamentos desde los SAD a la cama del paciente y garantizar la identificación del medicamento y el paciente antes de la administración".
9- Mal uso o funcionamiento incorrecto de las grapadoras quirúrgicas
La FDA recibe "cientos de reportes de eventos adversos causados por las grapadoras quirúrgicas y, aunque no son frecuentes los daños graves, pueden ocurrir", según justifica ECRI la inclusión de este riesgo en su lista. Entre estos daños destacan "hemorragias intraoperatorias, daños tisulares, sangrado posoperatorio inesperado y anastomosis fallidas".
Para evitarlos recomienda "que los usuarios de estos aparatos estén familiarizados con su uso, sean cuidadosos al elegir el tamaño de las grapas y estén atentos a signos que pueden indicar un funcionamiento incorrecto, como bloqueos o ruidos".
10- Fallos en los dispositivos causados por su limpieza o los productos utilizados en ella
No todos los productos y protocolos de limpieza son compatibles con todos los productos. De hecho, "la limpieza inadecuada puede dañar superficies, plásticos y dispositivos, produciendo su degradación prematura y, con ello, un posible daño para los pacientes",según el informe.
Sustancias inadecuadas también pueden afectar a sistemas de sellado y lubricación, "causando la intrusión de fluidos en sistemas electrónicos, fuentes de energía y motores".
Como no existe un producto o sistema de limpieza apto para todo, los hospitales deben contar con gran cantidad de ellos y "familiarizar al personal con las especificidades de cada uno", concluye el informe.

Evitabilidad y gravedad, criterios de elaboración de la lista

La lista del Instituto ECRI se basa en el análisis de eventos adversos causados por problemas con la tecnología, que son evaluados por un equipo de ingenieros, investigadores y clínicos.
Una vez detectados los potenciales riesgos, se estructuran y se les da prioridad respondiendo a las siguientes preguntas basadas en una serie de criterios:
  • Gravedad:  ¿puede el riesgo causar daño grave o muerte?
  • Frecuencia:  ¿sucede a menudo?
  • Impacto:  si el error ocurre, ¿sus consecuencias pueden afectar a un alto número de personas, incluso a una institución sanitaria completa?
  • Malicia: ¿es difícil reconocer el problema? Si pasa desapercibido, ¿puede provocar una cascada de errores?
  • Perfil:  ¿es un riesgo susceptible de tener alto impacto mediático? ¿Puede perjudicar la reputación del centro?
  • Evitabilidad:  ¿se pueden tomar medidas encaminadas a minimizar el riesgo? ¿Una mayor atención en él puede reducir las veces que se repita?