jueves, 17 de noviembre de 2016

Cataluña busca un 'pacto político' para reformar la atención primaria - DiarioMedico.com

Cataluña busca un "pacto político" para reformar la atención primaria

Esta mañana, en la Comisión de Salud del Parlamento de Cataluña, el consejero Antoni Comín ha presentado la propuesta de reforma de la atención primari.
Europa Press   |  17/11/2016 14:38
 
 
El consejero de Salud de la Generalitat de Cataluña, Antoni Comín, ha anunciado una propuesta de reforma de la atención primaria para marzo de 2017 que busca un "pacto político" con los grupos parlamentarios para que no dependa del contexto parlamentario o gubernamental.
Ha comparecido esta mañana en la Comisión de Salud del Parlamento de Cataluña para detallar la nueva orientación para los ambulatorios, después de que avanzara a los medios la nueva asignación de recursos con criterios socioeconómicos.
La propuesta versa sobre un documento con diez recomendaciones y 24 líneas estratégicaselaborado por un grupo de expertos que el Departamento de Salud ha asumido como propio y que aconseja en su primer punto alcanzar este pacto político para preservar las bases del modelo.
En febrero culminará el trabajo del grupo de expertos, a partir del cual se elaborará la primera versión del plan estratégico de la atención primaria sumando las enmiendas de los partidos, y Salud lo tendrá listo en marzo de 2017 para que se empiece a aplicar de forma progresiva en 2020.
La reforma pretende afrontar los cambios que se han producido en los últimos 20 años: demográficos, epidemiológicos y culturales, como por ejemplo el envejecimiento de la población, las olas migratorias, la cronicidad o las nuevas tecnologías, según Comín.
Modelo psicosocial
En el documento, los expertos defienden orientar la atención primaria hacia un "modelo psicosocial" que tenga en cuenta los determinantes en salud, y definir claramente la cartera de servicios de los equipos de atención primaria (EAP) y sus profesionales.
También propone definir e implantar un sistema de pago de acuerdo con el modelo, y mejorar el instrumento de contratación, además de normalizar la contratación con el Instituto Catalán de la Salud (ICS).
Aboga por dimensionar los recursos de los EAP; facilitar su autonomía de gestión; mejorar el reconocimiento social y condiciones laborales de los profesionales; mejorar la oferta de formación continuada, y optimizar el uso de las nuevas tecnologías.
Para afrontar el reto del envejecimiento y la cronicidad, el Departamento de Salud plantea intensificar la atención domiciliaria con el fin de que "las casas sean un espacio asistencial", ya que no se puede hacer todo en las camas de los hospitales, según el consejero catalán.
Otro aspecto es la "integración" entre la salud asistencial y la comunitaria, también a través de un sistema de información unificado entre todos los niveles asistenciales, el ámbito de atención social y los distintos proveedores del sistema.
Criticas de la oposición
Los diputados de la oposición han coincidido en criticar que Comín informara antes a los medios -con una rueda de prensa este miércoles- que a los grupos sobre una parte de esta reforma, la que concierne al nuevo indicador que permitirá asignar más recursos a los ambulatorios más desfavorecidos.
"Tenemos un grave problema de estética en Cataluña en materia sanitaria", ha criticado Jorge Soler (C's), y desde el PSC, Assumpta Escarp, le ha reprochado a Comín que se llene la boca de participación cuando después no es real, además de recordar que la atención primaria ha sufrido un recorte del 20 por ciento en los últimos años.
Santi Rodríguez (PP) ha mostrado su decepción por la propuesta y ha exigido a Comín que solucione el problemas de las listas de espera al mencionar un caso concreto: "Remedios pidió hora a su CAP y le dieron visita para de aquí 18 días".
Tanto Cataluña SíQueEsPot como la CUP han celebrado la mayor inversión para los CAP con más necesidades socioeconómicas, y Albano Dante Fachín (SíQueEsPot) ha visto un cambio en el consejero al recordar a su antecesor: "Con Boi Ruiz vivíamos una dictadura sanitaria".