lunes, 7 de noviembre de 2016

Los nuevos partes de baja cumplen un año sin reducir la burocracia, según Primaria - DiarioMedico.com

Los nuevos partes de baja cumplen un año sin reducir la burocracia, según Primaria - DiarioMedico.com



CONTINÚAN LAS CRÍTICAS

Los nuevos partes de baja cumplen un año sin reducir la burocracia, según Primaria

Sólo Baleares, Madrid y el Ingesa están pendientes de implantar la nueva norma. Las sociedades de AP critican que los tiempos previstos no se ajustan al paciente.
Laura G. Ibañes | laura.gutierrez@diariomedico.com   |  07/11/2016 00:00
 
 

Implantación del decreto de gestión de IT
Adaptación y puesta en marcha de los sitemas informáticos que permiten aplicar el nuevo modelo. (INSS)
En breve se cumplirá un año de la entrada en vigor de la norma nacional que modificó el sistema de partes de baja por incapacidad temporal. El decreto se aprobó entre críticas de los médicos de atención primaria que advertían de que el nuevo sistema no reduciría la burocracia, sino todo lo contrario, al cambiar los partes semanales por partes en función de la duración estimada de cada patología pero añadir informes detallados cada cierto número de partes que debería elaborar el médico de AP.
Las críticas al nuevo sistema diseñado por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) fueron tales que se llegó a contemplar una huelga de celo -que no ha llegado a producirse- por la que los médicos de AP se negarían a conceder bajas y altas que no fuesen estrictamente de sus pacientes; esto es, que viniesen derivadas de urgencias o atención especializada.
A estas críticas se sumaron las de los inspectores sanitarios que alertaron del peligro de dejar, en la práctica, en manos de las estructuras administrativas del INSS la decisión de alta de un paciente al haberse acortado los plazos en los que inspectores y médicos debían contestar a propuestas de alta de la mutua sobre un paciente concreto.
Un año después, el nuevo sistema de partes de baja ya no está en los grandes titulares de la prensa generalista, pero basta preguntar a quienes se enfrentan en el día a día a la gestión de la IT para darse cuenta de que las críticas, lejos de remitir, se sustentan ahora en la experiencia de las autonomías que ya han implantado el sistema (todas menos Madrid, Baleares y el Ingesa). El nuevo sistema no sólo no ha conseguido reducir la burocracia para el médico de AP sino que la ha incrementado y la duración de las bajas no sólo no se ha reducido sino que en los procesos y patologías más leves parece estar creciendo.
Éste es al menos el diagnóstico común al que llegan las tres sociedades de atención primaria y que contrasta fuertemente con el que hace el INSS(ver información inferior).
Isidoro Rivera, vocal de Semergen, valora los nuevos partes un año después de su entrada en vigor como "el sistema más engorroso que se le ha inventado al médico de atención primaria, el más burocrático y el que genera mayor lentitud en la atención". Rivera califica la experiencia de "nefasta y fruto de la decisión reiterada de desoír todos los consejos que hemos dado las sociedades científicas". En su opinión, el nuevo modelo que ajusta la baja a la duración estimada según los tiempos fijados por el INSS "no coincide con la realidad y a menudo hay que cambiarlo; es como si en lugar de programar las máquinas nos quisieran programar a nosotros".
Informes diferentes
Con la misma dureza en las críticas se expresa Francisco José Sáez: "el nuevo sistema está ya en marcha en casi todas las autonomías pero todavía no en algunas con mucha población como Madrid". Y la experiencia de donde ya está en funcionamiento es que "el nuevo sistema no ha solucionado los problemas y el médico de atención primaria sigue teniendo la misma burocracia porque ahora se exige hacer unos informes complementarios a los partes de baja que en algunas autonomías, como Galicia, son de apenas dos líneas y muy sencillos, pero que en otras comunidades como Cataluña exigen un complicado y burocrático informe". Además, continúa el portavoz de SEMG, "en las pocas autonomías, como Extremadura, en las que especializada sí gestionaba sus propias bajas, ahora ya no se puede con el nuevo sistema y todo recae en el médico de atención primaria que además asume también todos los partes".
Lo único que no habría generado en la práctica los problemas vaticinados inicialmente ha sido la obligación de contestar a la propuesta de la mutua en 5 días para evitar el alta por silencio positivo. Sobre esta cuestión, el portavoz de SEMG explica que "los inspectores se están comprometiendo mucho y contestando a tiempo".
En cuanto a la duración de las bajas, en su opinión se está produciendo un efecto perverso que debería invitar a la reflexión porque "autonomías que estaban a la cabeza en número de bajas y duración como Andalucía y Madrid ahora han mejorado su posición -por no haber implantado el nuevo sistema- frente a otras que no tenían bajas largas y ahora sí las tienen, como Cataluña, porque si hay que elegir una franja de duración se tiende a elegir la mayor" para evitar tener que justificar luego con informes por qué se ha superado el tiempo previsto.
Menos visitas
En esta misma línea, Salvador Tranche, presidente de Semfyc, detalla que "el nuevo modelo de partes ha servido para reducir las visitas del paciente, pero no la burocracia del médico, porque algunos partes que antes se daban por los administrativos ahora los tiene que dar todos el médico. Además, el parte exige más información: hay que detallar el puesto exacto del trabajador. No puede imaginarse nadie, por ejemplo, cuántos tipos de administrativos diferentes existen para elegir en el sistema informático. El beneficio es por tanto escaso, la burocracia es mayor y la sobrecarga por los informes también. Además los tiempos estándar son caprichosos y con frecuencia un proceso que antes era corto ahora se convierte en largo", concluye.

Cuatro años de polémicos borradores

El nuevo sistema de gestión de la incapacidad temporal se gestó a través de la Ley 35/2014 que reformó la ley de mutuas, el decreto 635/2014 y la orden 1187/2015 de desarrollo del decreto de gestión de la IT. Todos estos textos legales llegaron tras cuatro años de variopintos y polémicos borradores de las tres normas elaborados en paralelo y que se contradecían entre sí. La versión final estableció un nuevo modelo de gestión de la incapacidad temporal que sustituía el parte semanal de confirmación de la baja por un modelo que clasificaba las bajas previstas en muy corta, corta, media o larga y que permitía dar el alta y la baja en la misma visita para procesos previstos de menos de 5 días, concedía un primer parte a los 7 días y la confirmación cada 14 en las bajas previstas de 5 a 30 días y, en el caso de bajas de más de 60 días forzaba a un primer parte a los 7 días y la confirmación a los 28. Para bajas de más de 61 días, el primer parte se fija a los 14 días y y la confirmación cada 35.